Mientras la mayoría del mundo trata de estimular el desarrollo por medio de micro-préstamos o costosos programas sociales, nuestra creencia es que la mejor manera de cambiar el futuro de cada país es cambiar los corazones, las mentes y el comportamiento de nuestros jóvenes. Los jóvenes son más moldeables y tienen más deseos de hacer las cosas de una manera correcta.
Nuestra creencia es que los jóvenes y las familias que se desarrollen bien -de una manera integral y sana- empezarán a transformar sus barrios, comenzando un movimiento a nivel local que luego transformará su ciudad.
Para hacer posible este proceso entramos en las calles, los barrios, las escuelas, las iglesias, las casas y los centros de las comunidades. En estos lugares empezamos a establecer amistades que conducen a relaciones de mentoría y esto da paso a la creación de comunidades pequeñas. También equipamos a las familias, iglesias, escuelas y centros para que preparen mejor a los jóvenes que están a su cargo. Finalmente, contactamos a oficinas gubernamentales y les pedimos que sean una parte de la solución en vez de una parte del problema para los jóvenes en su país.
Nuestra visión es contribuir a la creación de un movimiento donde los jóvenes, las familias, los líderes comunitarios, los profesores, los pastores y curas y los funcionarios del gobierno empiecen a caminar juntos en el proceso de ver barrio tras barrio lleno de comunidades pequeñas y mentoreo, hasta lograr que la nación se transforme.
BWAB basa su trabajo en la teoría de cambio que incluye los siguientes cuatro elementos:
Este es el poder dramático de los equipos de BWAB: se empieza un movimiento de jóvenes líderes a nivel local para luego extenderse hacia toda la ciudad transformándola, mediante el desarrollo de más relaciones de mentoría y más comunidades pequeñas que equipan a otros jóvenes y sus familia.